AL TORO POR LAS ASTAS


#NOSESTANMATANDO

Yo hablo de la sexualidad, de ese momento especial entre las parejas, entre dos personas responsables que han decidido tener relaciones sexuales, sea por una noche o por varias o para toda la vida. Es un consentimiento de dos, NO de uno. Me pregunto, ¿en que momento se perdió el respeto, el valor humano, el amor, el cariño, el respetar nuestro cuerpo y el cuerpo de los demás? Hoy estamos pasando por una gran crisis. Claro que siempre han ocurrido hechos desagradables, pero ahora es más fácil enterarnos gracias a las redes. Hoy levantamos nuevamente la voz llamando la atención del mundo reclamando respeto, amor; consciencia en los actos de esas personas que faltan a todo tipo de respeto. Hay agresión femenina y masculina, pero hay un abuso extremo contra el respeto femenino. Me pregunto mil veces, ¿Qué sienten al hacer eso? ¿Dónde está la satisfacción, la alegría, el placer en atentar contra los derechos de una persona que no quiere compartir algo contigo, que se niega con todas sus fuerzas y que suplica por su vida y por respeto? Realmente es un problema gravísimo, donde el machismo tiene mucho que ver, donde la educación juega el rol más importante. Hay que educar a los hijos desde muy chiquitos a respetar, enseñarles que tanto su cuerpo como el de las otras personas merecen respeto. Que cada persona es sagrada. Enseñarles que la sexualidad es un acto que se hace de a dos, con amor y mucho respeto. Cada paso que se de, es porque las dos personas lo están queriendo y disfrutando. Jamás hay que obligar a nadie a hacer algo que no quiere. Y no sólo es hablar de la sexualidad, es enseñarles que hombres y mujeres somos iguales y tenemos los mismos derechos. Que la diferencia es solo física y por dentro sentimos de la misma manera. Es una obligación hablar con ellos sobre el respeto, el respeto hacia todos, que las situaciones no se resuelven a gritos y menos a golpes. Hablando se entienden mejor. Hay que ser un ejemplo para esas personitas que estamos formando, porque todo comienza con nosotros. Tenemos toda una vida hacia adelante y hoy podemos hacer el cambio para un futuro con amor y respeto. He mencionado muchas veces “respeto”. Y es que todo comienza por ahí, desde aprender cada uno a respetar su propio ser. Es ahí cuando cada uno entiende la importancia de no atentar contra los derechos de nadie. No les enseñemos a nuestras hijas a vivir con miedo, enseñémosle a vivir con amor y la cabeza siempre hacia arriba. Que nadie tiene derecho de abusar ni física ni verbalmente. Que a la primera, se acaba, porque no hay segunda sin tercera. Que la vida es una y cada una es responsable de su propia felicidad. Que en este mundo hay millones de personas y que nadie es indispensable. Que nosotras podemos lograr muchas cosas con el simple hecho de quererlo y ponernos en ello. Que tienen voz y que se escuche con firmeza. Que nuestra fuerza no es física, es interior y esa es la que vale. Que nunca se queden calladas, el silencio mata. Hay que enseñarle a nuestros hijos que tienen los mismos derechos que una mujer, que logramos cosas tan increíbles como ellos. Que tienen que respetar sus decisiones y si dice no, es NO! Que a una mujer no se le toca si no es para mostrarle cariño. Hay que educarlos sin machismo y sin esos ejemplos estúpidos cotidianos disminuyendo a la mujer. Porque tú saliste del vientre de una mujer y así como respetas a tu madre, respetas a todas las mujeres de este mundo. Se debe de enseñar que el respeto es mutuo. Que no abusen de su fuerza física, eso solo los lleva a la ruina. Que somos personas y hablando se arreglan las cosas. Que el amor es lo más importante para hacer las cosas, sea lo que sea. Tiene que haber educación sexual en los colegios y no solo en las casas. Enseñarles que el sexo si bien es para reproducirse, también es para compartir momentos con tu pareja de placer y felicidad. Que el sexo no es malo y no hay que avergonzarse. Enseñarles que la mujer y el hombre disfrutan por igual y que el hombre no es dueño de nuestro cuerpo y menos de nuestras decisiones ante ello. Si no queremos, NO queremos, que lo entiendan y lo aprendan desde niños! Si decidimos no estar mas en una relación, se acabó y punto. Enseñar los derechos sexuales de cada uno y que sepan que si a uno de los dos no le provoca, tienen otras maneras de satisfacerse. Creo que hay un problema muy grande en la educación sexual y es que NO existe. Estoy segura que educar sexualmente a los niños desde edad escolar podría hacer que el sexo en esta sociedad tenga otro significado y el abuso disminuya. No nos maltraten, no nos obliguen, no nos maten. Somos todos parte de este mundo y si realmente funcionáramos como un equipo, este mundo sería increíble, seríamos libres y haríamos cosas grandiosas. Enseñemos a respetar y démosle el valor que merece a esa palabra. Así cambiaríamos el noticiero de desgracias por un noticiero que inspira. El castigo no es la solución. La educación lo es para que haya un cambio real. NO NOS VAN A EXTINGUIR, sin nosotras no podrían vivir!

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